Precios reducidos: Al no incluir el usufructo, las propiedades suelen venderse por un valor inferior al de mercado.
Revalorización garantizada: Con el tiempo, la propiedad se incrementa en valor, generando una ganancia asegurada.
Inversión sin preocupaciones: No hay costes de mantenimiento ni gestión de alquileres, ya que el usufructuario se encarga del inmueble.
Edad del usufructuario: Cuanto mayor sea, más rápida será la disponibilidad del inmueble.
Ubicación: Las zonas con alta demanda inmobiliaria garantizan una mejor valorización.
Asesoramiento legal: Contar con expertos como Frankasa asegura una transacción segura y beneficiosa.
A diferencia de la compra tradicional para alquiler, la nuda propiedad requiere menor inversión inicial y no implica gestión de inquilinos, haciendo que sea una opción atractiva para inversores de perfil conservador.
En Frankasa, ayudamos a inversores a encontrar las mejores oportunidades en el mercado de nuda propiedad, garantizando seguridad y rentabilidad.
Si estás interesado en explorar esta estrategia de inversión, contáctanos y te asesoraremos en cada paso del proceso.